Dicho esto, parece que los hijos bastardos del concubinato Gramsci-Goebbels (para que después digan que este tipo de relaciones no son prolíficas...) han aprovechado la paradoja de que alguno de estos criminales sean sacerdotes, pero lo cierto es que les da lo mismo que ninguno fuera sacerdote , porque su propósito no es atacar a los criminales ni defender a las víctimas sino denigrar injustamente a la Iglesia y a su Santidad el Papa.
Los oráculos de la progresía pretenden que la Iglesia proceda a demanda sin necesidad de prueba, de una forma más expeditiva (e injusta) que los tribunales civiles y que no llegue, por tanto, a discriminar los criminales de los que son meras víctimas de los infundios (que los hay). ¿Alguien ha reparado en la dificultad de prueba para las víctimas y en la dificultad de juicio para las autoridades eclesiásticas (y civiles)?
Estos mismos, desinformadores con carnet de la prensa, paladines de la fornicación por defecto, arremeten contra el celibato dando a entender que sea la causa de este tipo de prácticas criminales. Pero ¿qué porcentaje de los pederastas detenidos eran sacerdotes y qué porcentaje eran paisanos homosexuales? ¿Por qué no se dan todas las cifras para establecer "relaciones de causalidad" menos injustas?
Con permiso de todos esos oráculos de la progresía que vomitan infundios sin necesidad argumentar y sin que nadie les pare las patas, no es cierto que a los célibes les sobrevenga una irrefrenable atracción por los niños... sino que algunas de las personas con oscuras inclinaciones hacia los menores (fundamentalmente homosexuales), miembros selectos de esta sociedad que ellos han procurado, buscan una coartada ingresando en el seminario (a nadie le cabe duda sobre la posición de la Iglesia a este respecto) o incluso buscan una buena oportunidad para acceder a los niños (la enseñanza es una ocasión perfecta con independencia de que sea pública, privada, religiosa o mediopensionista). En este sentido se pronuncia el Prof. Hans-Ludwig Kröber, director del Instituto de Psiquiatría Forense de la Universidad Libre de Berlín, uno de los más prestigiosos profesores de su especialidad en Alemania (ateo confeso y militante comunista en su juventud). El profesor Kröber, cuando ha sido preguntado sobre los abusos de menores cometidos por clérigos o religiosos, niega que el problema tenga su origen en el celibato: "La probabilidad de que un célibe cometa un abuso sexual es de uno contra 40... los culpables son homosexuales incontinentes"
Para defender la verdad puede bastarnos con ser intelectualmente mediocres y echarle a la vida cierto coraje pero a los que intentan vender la mentira (harto más dificil es luchar contra la evidencia), les recomiendo cultivarse un poquito más en el manual del sofista progre.
Una vez cerrado este post me dí cuenta de que las pretensiones de los iconoclastas no acababan en la denostación, así que escribí una segunda parte





Sí a España, No a los referendums soberanistas







