
Parece que va a cambiar el gobierno y a la vista de los nombres que se manejan, uno debería preguntarse por los objetivos de la remodelación en un momento de crisis galopante. Pues vayamos cartera por cartera: tenemos tres vasos… ¡a ver si adivinas dónde está la bolita!
1. Relaciones con las CCAA. ¿Van a procurar el apaciguamiento y la armonía (durante este tiempo al menos), de las distintas instancias autonómicas insaciables de fondos para el relumbrón aldeano y la justificación electoralista? Pues no, porque nombran a Chaves en esta cartera, un sujeto que
gobierna en Andalucía de forma casi vitalicia por mor del PER y que ha arrancado para Andalucía del erario público 8.000 millones de euros extra en estos 5 años, en detrimento de las demás regiones de España. Es imposible que Chaves tenga autoridad entre las demás comunidades autónomas, pero lo único que importa ahora es encontrar el relevo en la Junta de Andalucía, en un momento de
caída en picado de los sondeos, reforzar mediáticamente “el cartel” del gobierno con caras conocidas al menos por sus éxitos electorales y compensar los equilibrios de partido.
2. Fomento ¿Va a asegurar el gobierno de Zapatero las inversiones adecuadas para abaratar la producción y conseguir que cuando arranque la economía lo haga sobre una pendiente de crecimiento sostenible? Pues no, colocan al frente al idiota de la reunión: Pepiño Villa PSOE es la persona más sectaria y estúpida del entorno zapateril,
vamos a tener un ministro de Fomento que no sabe la diferencia entre un avión y un barco, un sujeto que es capaz de imputar delitos imaginarios (eso se llama calumnia) a los que discurren en la cabecera de una manifestación contra el aborto... De confirmarse, esta maniobra sólo tiene un sentido: repartir la “pasta” de las inversiones sólo entre las CCAA socialistas y asegurar así la conveniencia del voto socialista en todas las autonómicas, consolidando con el dinero público un entramado de intereses económicos para disuadir el voto no sociata.
3. Economía ¿Se habrán propuesto asegurar las medidas adecuadas para incentivar el consumo y la inversión y para garantizar unos mínimos de supervivencia a las economías domésticas? Pues no, en lugar de buscar una persona de primera fila y colocarla en el timón de la economía, nombran en este momento tan crítico a
la ministra que casi se carga nuestra economía vitivinícola con su pretensión de proscribir el vino, una persona de tercera fila para que pueda ZP ir lanzando aleatoriamente sus ocurrencias absurdas y estúpidas, mientras la sumisa Salgado recoge las bofetadas de los fracasos recurrentes.
Ya basta de juegos de trilero,
¡queremos que dejen de blindarse la posición electoral y que comiencen a realizar cambios eficaces y a tomar medidas efectivas contra la crisis!