Aprovechamos la semana del totalitarismo uranita como dice mi amigo Manolo, para recordar a D. Francisco de Quevedo:Aquí yace Misser de la Florida,
a Satanás su vida.
Ningún coño le vio jamás arrecho.
De Herodes fue enemigo, y de sus gentes,
no porque degolló los inocentes,
mas porque, siendo niños, y tan bellos,
los mando degollar, y no jodellos,
pues tanto amó los niños, y de suerte
(inmenso bujarrón hasta la muerte)
que si él en Babilonia se hallara,
por los tres niños en el horno entrara.
¡Oh tú, cualquiera cosa que seas,
pues por su sepultura te paseas,
o niño o sabandija,
o perro o lagartija,
o mico o gallo o mulo,
o sierpe o animal que tengas cosa
que de mil leguas se parezca a culo:
Guárdate del varón que aquí reposa,
que tras un rabo, bujarrón profundo,
si le dejan, vendrá del otro mundo!
No en tormentos eternos
condenaron su alma a los infiernos;
mas los infiernos fueron condenados
a que tengan su alma y sus pecados.
Pero si honrar pretendes su memoria,
di que goze de mierda, y no de gloria;
y pues tanta lisonja se le hace,
di: «Requiescat in culo, mas no in pace.»







2 comentarios:
¡Huy!
Si te digo la verdad no conocía esta ocurrencia de Don Francisco.
Si te acusaran de homófobo, tú dí, simplemente, que sólo haces antología poética del Siglo de Oro.
'
Hola, Terzio.
Por poco que te desvíes del discurso sodomita te ponen la estrella amarilla, así que por lo menos vamos a tirar de una antología divertida.
Un afectuoso saludo.
Publicar un comentario en la entrada