jueves, 17 de julio de 2014

Criptocracia (ii). La democracia liberal en román paladino

Las alegorías y las parábolas fueron últiles en otro tiempo. Reconozco que después de dos años sin escribir nada, mi entrada de ayer sobre la Criptocracia debería haber sido algo más directa. Algún suscriptor al feed del blog (creo que por accidente) me ha escrito diciendo que no entiende nada... así que "ataco" de nuevo en Román Paladino: la Democracia en Grecia era una forma de organización social que tuvo sus momentos de auge y declive desde Herodoto hasta la fecha, según el significado diverso que se asociara a tal término y según que el paradigma del momento se acercase más a la Politeia o más a la Olocracia.

No obstante, la Democracia de los griegos no tiene nada que ver con el actual monopolio en cuanto a formas de organización social porque la Criptocracia que todos conocemos (quizá no por este nombre) se fundamenta en el engaño, en la manipulación, en la corrupción... y paradójicamente produce en el elector manipulado una profunda y deletérea satisfacción al más puro estilo del síndrome de Estocolmo:

  • La Criptocracia es desde el s.XVIII la "curatela" inicua y secreta de un electorado inicialmente sano, sistema capaz de generar una ilusión de toma de decisiones aunque los asuntos capitales se cocinen en la trastienda de los partidos, aunque no se proponga nada relevante para que el pueblo decida y aunque no se orienten las decisiones hacia el beneficio de los gobernados. El elector sólo debe pronunciarse cada cuatro años en favor de una u otra marca electoral de esas que llevan la etiqueta de "viable" gracias al respaldo financiero del erario público.
  • La Criptocracia es un Gobierno teledirigido porque la "globalización política" no se ha enfocado como apertura a gran escala para el conocimiento de todos los países entre sí, ni como la oportunidad de alcanzar una buena relación entre todos ellos... sino como la manipulación de los asuntos nacionales por emporios financieros, por multinacionales y por lobbies malthusianos mundialistas con marchamo institucional, todos debidamente conectados entre sí. En este contexto, los partidos se financian como ya sabemos todos que se financian... y las deudas millonarias con los bancos pe. las condonan con absoluto descaro porque son pagos en dos actos (o quizá en más actos si es que la cuenta final la paga al banco una entidad extranjera con un sistema de compensación más discreto).
  • La Criptocracia es un coto privado que se sostiene sobre la manipulación comunicativa: el quid de la cuestión son los enfoques maniqueos sostenidos por los medios de comunicación (debidamente engrasados a lo largo de todo el año), esos enfoques dualistas consagrados por las campañas electorales que pagamos todos y cuyos fondos se reparten así: "todo para los de siempre y nada para el resto". La clave electoral no son las ideas sino el sistema de manipulación comunicativa puesto "a toda máquina" en periodo electoral.
  • La Criptocracia es un señuelo porque el objeto de nuestra "decisión" cuatrianual no son los programas electorales como una hoja de ruta bien armada que se pueda difundir sin discriminación de candidatos y pretendiendo el conocimiento óptimo por parte de todos los electores... sino que los programas sólo son un documento exiguo que se archiva en el trastero de los partidos y que consiste en un repositorio de ideas propagandísticas para captar "nichos electorales". Estos programas convergen en lo sustancial hacia la degeneración social y nacional y no responden a la confrontación de cosmovisiones antagónicas. Así, el electorado elige entre el hastío electoral o dejarse secuestrar por el "mal menor" que es la opción de bajar al mismo abismo a menor velocidad.
  • La Criptocracia celebra una fiesta electoral cada cuatro años que no obliga al promitente: no existe el mandato imperativo y por tanto los programas electorales no se tienen por qué cumplir, sólo servirían para engañar en el caso de que alguien los hubiera leido. De hecho ningún partido los cumple porque tienen tres años y medio para que el electorado se olvide de lo que incumplieron y seis meses de precampaña para sacar nuevos conejitos de la chistera electoral manteniendo el numerus clausus de candidatos viables.
  • La Criptocracia es un sistema necesariamente corrupto porque sus engranajes están ensamblados para que la máquina funcione así. Es muy complicado que uno entre limpio y salga igual de limpio porque el objetivo tácito de todos los "rodamientos electos" no es el Bien Común de los gobernados sino la compatibilidad de sus  intereses personales con los espurios intereses de sus "jefes de verdad"
  • La Criptocracia potencia el enfrentamiento secesionista, generacional, de género, de clase y de partido porque para que "el tinglao" se mantenga necesitan alimentar los antagonismos y mantener los oscuros objetivos comunes... El problema es que esas pretensiones "crispadoras" (recordar la metedura de pata a micrófono abierto de Zapatero) enervan "al respetable" más de la cuenta.
  • La Criptocracia es una máquina de generar problemas, sobrecostes e insostenibilidad del patrimonio histórico, espiritual, geográfico y cultural de las naciones porque su horizonte de futuro son cuatro años y porque trata a cada generación como si acabara de aterrizar de Marte a la Tierra y como si después de ellos llegara el Diluvio Universal.
¿Y cuál es la alternativa?        (Continuará)